Buscar este blog

jueves, 24 de agosto de 2017

IMPORTANTE AVISO!!!!!

AVISO IMPORTANTE!!


ENTRE EL 19 DE OCTUBRE  Y EL 1 DE NOVIEMBRE PERMANECERÈ FUERA DE 

BUENOS AIRES POR CURSOS Y TALLERES A DICTARSE EN EL SUR DEL PAIS.

                                                      NAMASTÈ

miércoles, 19 de julio de 2017

LA SEXUALIDAD EN EL TANTRA (Parte III)

EL TANTRA Y SUS RITOS CENTRALES: CHAKRA PUJA
   Existen diversos caminos para acceder a la Última Realidad de Todo. Son, prácticamente, innumerables: la ascesis, la contemplación, la vía del poder, la del discernimiento, de la acción consciente y desinteresada, la del amor y la devoción, la de los psicodélicos, la del rito y lo mistérico, la del trance místico, de la danza y la música, de la sexualidad sacralizada.
  Con respecto a la vía sexual, el buscador puede adoptar diversas actitudes: la completa renuncia, llevar una vida sexual estándar o transformar toda esa energía al servicio de la realidad superior, aprovechar la relación sexual como medio de elevación. La ceremonia sexual sacra tiende a homologar la cópula cósmica y conseguir a través de ello una cosmización y una reintegración de los opuestos. Entre ellos, mencionamos la ceremonia del Chakra Puja y la de Maithuna.
Chakra Puja y los cinco makaras
  La Chakra Puja o ascesis de dieciséis, la adoración en círculo es, junto a los cinco makaras, el rito esencial del Tantra. De una impresionante densidad simbólica y concreta resume lo esencial del culto y el pensamiento tántricos.
  Esta ceremonia se celebra en un lugar secreto (un templo abandonado, una caverna en la montaña, un lugar aislado de un bosque, la casa de un adepto), la noche propicia; allí, 8 varones y 8 mujeres se reúnen (la práctica grupal busca suspender la identificación con el ego y participa de un lazo sutil que se establece entre los participantes que es el del goce común, integrándose a la supra-mente).
  A veces, se sacrifica un animal antes de comenzar y su sangre es derramada sobre el yantra dibujado. Este animal ha sido largamente preparado e incluso se le dice un mantra salvador al oído antes de matarlo.
   A la entrada, los adoradores toman al azar una vestimenta o una joya de una caja; su propietaria será su compañera en el rito, método este usado para superar la relación hombre-mujer. Antes de comenzar la ceremonia, las parejas nacidas al azar son casadas. Este matrimonio puede ser de dos clases: uno dura solamente el tiempo de duración de la ceremonia y otro dura toda la vida.
  El adepto pide a los otros que autoricen ese matrimonio Shambu (otro nombre de Shiva), la mujer lo acepta como esposo, presentándole flores y arroz descascarado y él pone sus manos sobre las de ella. A continuación, la pareja pronuncia el mantra secreto mientras es rociada con agua perfumada por el acharya (gurú) que dirige la puja; luego los tántricos los bendicen. Esto se repite con cada pareja participante
  Luego, ritualmente, dispuestos en círculo, beberán juntos vino (madya), comerán carne (mamsa), pescado (matsya) y cereales (mudra), tras la traza, por parte del adorador, de un diagrama y la repetición de las oraciones. En este ágape colectivo de consumo de los cinco makaras, se sacralizan y cosmizan esas sustancias usadas (que implican los dos poderes últimos: quitar la vida y perpetuarla).
El adepto medita acerca de ella en cuanto Prakriti  (naturaleza) y sobre sí mismo, identificándose con el Dios.
  Luego ofrece plegarias y procede a la inspiración de cada miembro con la imagen de una diosa o grupo de divinidades. Adora cada parte de su compañera y, por medio de los encantamientos, aloja un hada en cada parte de su cuerpo y de sus miembros, incluido su yoni. Entonces le ofrece la carne, el pescado y el vino; la hace comer y beber y luego él come lo que ella ha dejado. Tras esto, la desviste y se desviste él también. Recomienza a adorar cada parte de su cuerpo y, finalmente, adora a su  “círculo de fuego”, o sea su yoni, con lenguaje reverente pero con gestos impúdicos y, luego, se une a ella.  
  Al comienzo, la unión se hace en inmovilidad; sólo está autorizado el lenguaje secreto. Se exige de todos los Shivas el control de la eyaculación. Luego, se permiten los movimientos y se acepta sin restricción el orgasmo de las Shaktis pero a condición de no provocar la eyaculación en los Shivas. Estos orgasmos se sentirán cada vez más cerca en todo el círculo, subiendo cada vez más la tensión sexual y provocando reacciones en cadena en el grupo.
  Cuando llega el momento propicio, a una señal del oficiante o bien imitando su ejemplo si él se une a su shakti en el centro, las Shaktis se acuestan de espaldas, con la cabeza hacia el centro y las piernas dobladas. Cada Shiva pone sus piernas estiradas bajo las rodillas de Shakti, tomando así la posición en X; colocando cada uno las manos en las piernas del otro, creando así un punto de intercambio. Todavía no hay contacto genital; hasta que Shakti se desliza progresivamente hacia Shiva y la parte alta del lingam erecto se coloca en sentido longitudinal contra la vulva. No hay todavía penetración.
  Aunque el ritual varía de una región a otra, los elementos esenciales se conservan: el círculo, el centro del círculo (donde hay una pareja sentada uno al lado del otro), la azarosa formación de parejas, el maithuna y la identidad de cada adepto con la Shakti o el Shiva cósmicos. En el círculo mágico, las parejas se disuelven durante la duración de la puja.  
  Cabe también aclarar el simbolismo de los 5 makaras: comiendo mudra (grano) el hombre retorna a la Tierra Madre; comiendo pescado, el tántrico se une simbólicamente al elemento agua, fuente de vida; comiendo carne, el adepto se une a todo lo que vive en el aire, la vida animal; el vino es el elemento fuego.
Linga y Yoni
  Linga significa signo; el signo que permite conocer la naturaleza última de las cosas. El lingam es el símbolo más común de India, aceptado por los tántricos de la Vía Derecha o de la Vía Izquierda. Habitualmente es asociado al órgano sexual masculino y Shiva está representado por él.
Para el Tantra, el lingam, es el conjunto formado por el órgano masculino engastado en el sexo femenino (conocido como yoni) y no solamente el falo.
  El culto al lingam, en India, se remonta a la prehistoria, a los antiguos ritos sexuales de la fecundidad, al culto a la Gran Diosa. Este culto pre-ario conserva, aún hoy, su fervor original.
  Habitualmente los lingam son de piedra (excepto los de arcilla que son arrojados al Ganges) y de color negro porque los drávidas, quienes originalmente practicaban este culto, eran de piel oscura.
La ceremonia de adoración del lingam o Linga Puja
  En esta ceremonia de adoración al lingam, aquel que es el oficiante acaricia uno de piedra pulida, lo adorna con guirnaldas y traza con él, untado con pasta de sándalo amarillo, los signos rituales y simbólicos. Durante toda la celebración, el oficiante y los participantes cantan a coro, durante horas, OM NAMAH SHIVAYAH, arrojando al mismo tiempo flores y pétalos de flores sobre el lingam que queda casi cubierto con ellos.
   En el momento culminante, el oficiante vierte sobre el lingam un líquido blanco viscoso, hecho de leche y miel  que corre lentamente por la piedra y se derrama en el arghya, para ser luego repartido entre los participantes, que lo beben con devoción. En ese instante, Shiva está presente en el lingam.
  Para el tántrico, la eyaculación es el momento procreador por excelencia, cuando la energía femenina se apodera del esperma para suscitar una nueva vida. Todo acto creador va acompañado de goce y la creación resulta de una unión cósmica permanente que proseguirá hasta el final de los tiempos.
En estos ritos sexuales, todo se organiza para despertar el deseo, crear situaciones eróticas de mucha intensidad para acceder a la felicidad, al éxtasis por unión concreta ritualizada, sacralizada.
  El Universo proviene de la relación de un yoni con un lingam; todo lleva su marca. Es la divinidad que, bajo la forma de falos individuales, penetra en cada matriz y procrea así a todos los seres. La potencia creadora humana reside en el sexo. Adorar al lingam trae placer (bhukti) y liberación (mukti).
  El lingam está representado por una piedra ovoide, o una piedra ovoide dentro de una con una cavidad que la contiene o monolitos.
Tantra y Yoga
  El Tantra yoga es un método de conocimiento de sí y del universo. Por su nombre nos referimos al Yoga de Kundalini: es el aspecto de la Devi- la Deidad con aspecto femenino- en forma de serpiente enrollada en torno al lingam que reside en el chakra genital, falo que es el eje del propio mundo interno o mandala personal.
  Su vía es el trabajo con energías sutiles del ser humano y del mundo. Esto implica el uso de los recursos del cuerpo, de la respiración y de los procesos de la mente para adquirir dominio pleno sobre las energías relacionadas con la Vida.
  El tantra y el yoga no se oponen porque el yogui, como ya dijimos, busca el gozo mayor: Ananda. El Tantra Yoga busca elevar a Kundalini, la Shakti, la Libido, en el individuo. Esta energía que se pone en juego, cuya exteriorización impulsa al ser humano a su supervivencia, a la de su especie y a su vivencia espiritual, es reorientada con el trabajo del Tantra Yoga, para armonizar la circulación interna, su distribución por los chakras y para la apertura de la Vía Secreta de circulación de energía que permite el acceso a estados diferentes de conciencia ampliada y a un mayor flujo de energía.
  Así, en el camino del control, encontramos elementos que luego serán fundamentales en rituales tan importantes como el de Maithuna, como por ejemplo, el control del semen; el control de la respiración y el respirar al ritmo del otro en esta ocasión, están las diversas posturas que forman parte de la ejecución del mismo rito que trataremos más adelante; también la utilización de yantras en otros rituales como el Chakra Puja.
El tantrismo no es sólo ascetismo ni hedonismo; valora el placer, considerando que implica mucho más que sexo pues implica la sabiduría.
*Nota del Dr. Sapetti: se ha tomado como base una recopilación de material bibliográfico relativo al tema, con sus textos incluidos, de Lía Rodríguez de la Vega, a quien se le agradece el rico material, que se irá publicando en partes, debido a su extensión.
Si desea conocer más acerca de este tema, puede consultar la siguiente bibliografía:
- Van Lysebeth, André; Tantra, el culto de lo Femenino, Editorial Urano, Barcelona, 1990.
- Calle, Ramiro A.; Tantra. La vía secreta del amor y la erótica mística, Editorial Sirio, Málaga, 1986.
- Varenne, Jean; El Tantrismo o la sexualidad sagrada, Editorial Kairós, Barcelona, 1985

lunes, 5 de junio de 2017

LA SEXUALIDAD EN EL TANTRA 2º parte

La sexualidad en el tantra (Parte II)
arte erótico hindúSOBRE DISTINTAS NOCIONES DEL TANTRA
Para el Tantra, la vida es un proceso continuo en el espacio y el tiempo, sin hiatos entre todas las formas de vida. El Universo en Conciencia y Energía asociadas. El Tantra considera que cada célula es un ser viviente, consciente por sí mismo, dotado de un psiquismo, de emociones, de memoria, es decir, de una conciencia lúcida. Así, la conciencia es una propiedad de todo el cuerpo, no sólo del cerebro, porque "todo lo que está aquí está en todas partes ". La Conciencia es una dimensión del Universo.
Para el Tantra, el Universo es real y el tántrico se integra en él para percibir su realidad profunda, ya sea espiritualizando la sexualidad, concebida como pulsión creadora última, ya sea por otras vías, como la contemplación de la Madre cósmica o del mar de los orígenes. Con y en su cuerpo-universo el tántrico se unirá concretamente a esos principios cósmicos para sentir la divinidad de la carne consciente e inteligente.
El cuerpo es la piedra angular del Tantra. El cuerpo real es un universo de una complejidad extraordinaria. El cuerpo vívido es una simple imagen, un esqueleto, una construcción mental, y es el único aspecto que el individuo conoce. El cuerpo es producido y animado por una Inteligencia creadora, la misma que suscita y preserva el Universo, desde la más ínfima partícula subatómica a las galaxias. El cuerpo guarda potencialidades insospechadas, energías extraordinarias que la práctica del Tantra despierta y desarrolla.
Uno de los objetivos del Tantra es poner al yo empírico en contacto consciente y confiado con la Inteligencia superior del cuerpo. Es una clave secreta del Hatha Yoga. Enriqueciendo mi cuerpo vívido puedo acercarme más a la Sabiduría última del cuerpo real. Detrás de una aparente inmutabilidad relativa, encierra un proceso, un acontecimiento importante. Parte del cosmos en movimiento, cambia a cada instante. Su esencia es un dinamismo inteligente vinculado con el todo. El mundo de los objetos y de los seres no está hecho de unidades aisladas, sino más bien de procesos dinámicos en perpetuo cambio unitario.
En este contexto, el acto sexual tántrico es vivido de manera muy diferente al ordinario, el profano. En el Tantra, no es el hombre el que "hace el amor" con la mujer sino que dos universos se unen. El hombre y la mujer están conectados entre sí, los intercambios se hacen en todos los planos. En lugar de estar centrado en su placer egoísta, cada uno se abre al universo corporal del otro como al suyo propio. El orgasmo no se rechaza, pero no tiene importancia real, ni para Shakti ni para Shiva. El coito tántrico, ritualizado, sacralizado, crea así una relación diferente del contacto profano, gracias a esta actitud contemplativa del otro y del acontecimiento que constituye la unión.
El amor sexual se convierte en revelación. Mucho antes de que se produzca el orgasmo masculino, ambos, el hombre y la mujer, se funden verdaderamente uno dentro del otro. La relación contemplativa inmóvil prolonga los intercambios casi indefinidamente, frena el orgasmo masculino sin molestias ni obligar al hombre a apartar forzadamente su atención del acto. Además, una vez habituado a este enfoque, se podrá ser muy activo, durante mucho tiempo, gratificando así a la mujer con un máximo de estimulación.
Durante ese contacto prolongado, la relación sexual evoluciona en tres planos:
  • El mental empírico, que participa en el juego y experimenta placer.
  • El habitualmente inconsciente, de las profundidades del cuerpo, que toda experiencia lograda marca con un sello indeleble.
  • El plano psíquico, donde la contemplación establece una fusión íntima en las profundidades del inconsciente (Manomaya Kosha).
En el momento último de la experiencia, el Tantra toma en sentido literal lo que sucede en el psiquismo, pues no percibe ninguna frontera entre el psiquismo humano y el psiquismo cósmico que engloba las estrellas. El ser no está limitado al presente: se inserta en un proceso eterno.
La visión tántrica hace estallar las fronteras, las disuelve, pues sólo existen en la mente.
EL MAITHUNA (COITO)
Maithuna se traduce como coito, aunque designa el acto de unión con Ma (el Poder Primigenio). Maithuna es la unión de Shiva y Shakti. Así, el acto sexual amoroso es usado como meditación para proyectarse a niveles más sutiles y crecer en conciencia. Es la cópula cósmica de Shiva y Shakti realizada en el interior de la yoguini y el yogui. El sexo, aquí, deja de ser biológico para ser místico, iniciático.
Si bien este ritual puede variar, los tantrik seleccionan un lugar limpio, agradable y con buena ventilación, sumido en la semipenumbra y, preferiblemente, con una luz violácea que se proyecte sobre el cuerpo de la mujer. Previamente se han preparado los elementos que intervienen en el ritual: la carne, pescado, cereales, vino. Se preparan porciones reducidas. El quinto elemento es el éter, es la mujer. Como ya explicamos, estas sustancias servirán para que los practicantes se puedan identificar con los elementos de la naturaleza y, en unión con el cosmos, penetrar en regiones más allá de su experiencia cotidiana.
En la habitación, debe haber también una cantidad adecuada de flores o plantas, velas y varitas de sándalo o almizcle que perfuman el ambiente.
Los participantes deben bañarse, higienizando cuidadosamente su cuerpo, especialmente la zona genital, así, con una piel limpia, las energías pueden fluir libremente.
La mujer se suelta el cabello, se perfuma el cuerpo y se viste con cómodas prendas de tono rojizo o rosáceo. El hombre también se viste con ropa cómoda que, al igual que la de ella, debe ser de tejidos naturales.
Se adopta una actitud meditativa, por unos minutos, se controla la respiración, se silencia la mente, se repite el mantra, potencia su aspiración, se concentra en el chakra de la base de la columna (el que rige la libido), visualiza a su Shakti interior en el abrazo con su Shiva interior. Purificados el cuerpo, la mente y la motivación, todo está ya dispuesto para el comienzo del rito.
Hombre y mujer se sientan uno al lado del otro. Si el hombre desea hacerlo, pronuncia algunos mantras. Vierte el vino en las copas y ambos beben al mismo tiempo. El tantrik repite algunos mantras.  Se saborean los alimentos.
Luego de que la pareja ingirió los alimentos, se desnudan y llega la opción de qué posición adoptar para hacer el amor.
Las posturas de Maithuna son:
  • Purushayita, en que la mujer está encima del hombre, estando éste con sus piernas estiradas;
  • Upavishta, en que la mujer está sentada arriba del hombre, con sus distintas variantes;
  • Uttana Bandha, en que el hombre está sobre la mujer y ésta permanece con sus piernas enrolladas alrededor de la cintura-cadera del hombre;
  • Tiryaksana, postura lateral;
  • Parshva Piditaka, posición retrolateral variante de la anterior;
  • Janujugmasana, posición en que ambos se entrelazan, en forma de X, con sus diversas variantes.
Cabe señalar que se desaconseja la postura que parece ser la más habitual en occidente - hombre sobre mujer (posición del misionero)-  porque no facilita el control seminal.
Tras ello, se inicia el intercambio entre hombre y mujer que se visualizan mutuamente como su Shiva y su Shakti respectivos. Se acarician, se recorren los cuerpos, emitiendo sus mejores energías y realizan así, un intercambio energético muy poderoso que el tantrik puede condensar en la base de su columna y experimentar ascendiendo a lo largo de la espina dorsal, abriendo los chakras. Continúa el intercambio hasta que, en un determinado momento, el sadhaka penetra a la shakti (usando una de las posturas ya mencionadas). En la posición adoptada permanecen tranquilos, plenamente comunicados. El hombre, siempre cercano al orgasmo, lo demora con gran control. En ningún momento debe perder el control de la respiración.
La cópula debe extenderse por lo menos más allá de media hora y los tántricos pueden prolongarla hasta tres horas.
La mujer puede tener cuantos orgasmos desee y el hombre, cuando así lo determine conscientemente, desencadenará el suyo propio. En ese momento, debe suspender su respiración, abrir al máximo la conciencia, sentir que penetra y se absorbe en la Shakti misma, dejar su mente en silencio, expandirse hacia el espacio sideral, despersonalizarse y usar el éxtasis amoroso como vehículo hacia el Ser.
Además, es preciso saber que el tantrik que realiza la ceremonia del maithuna debe dominar su mente a la perfección, su respiración y su semen porque junto con la respiración y mente son facetas de la misma energía. El control sobre una de estas funciones implica el control de las otras.
El sadhaka mira a la mujer en todo momento como la portadora del poder cósmico; si éste falla en alguna prescripción ritual, debe ser suspendido el rito. El sadhaka busca la inmovilidad shivaica (inmovilidad de mente, respiración y semen).
Según el Tantra, el semen controlado revierte a la sangre y dota de energías muy poderosas al practicante.
Al momento del orgasmo, el practicante lleva la lengua hacia atrás, tanto como puede y suspende la respiración, deteniendo los pranas y, mediante la retención del semen, potencia la ambrosia energética del éxtasis.
Hay maestros tántricos que sostienen que, si la eyaculación acompaña al orgasmo, pero la relación sexual ha sido plenamente shaktica, con absoluta comunión entre los participantes y con implicancias mucho más elevadas que las meramente fisiológicas, se rescata la luz del semen (quintaesencia seminal) que va hacia lo alto y favorece la ascensión de la energía y un estado mental de intuición del ser.
Es mediante las prácticas del Hatha Yoga que es posible controlar la musculatura que permite acceder al orgasmo, sin eyacular. Los mudras, los bandhas o técnicas de control muscular, son los medios para lograr esto. Sin embargo, tal retención carece de valor si antes no se ha conseguido la contención del pensamiento.
Otra práctica habitual de los tantrik es la expulsión del semen seguida de una poderosa reabsorción tanto del semen como de los humores femeninos; esto, gracias a la práctica de la técnica yogui de vajroli-mudra, que permite adiestrar los músculos de tal modo que pueda originarse un vacío interior capaz de succionar cualquier líquido por  su uretra.
Por último, la preparación previa a la relación tántrica puede adquirir características muy rigurosas dependiendo de las escuelas: la Sahajiya recomienda que el hombre duerma en la misma alcoba con la mujer durante 4 meses en camas separadas; otros 4 meses en la misma cama sin mantener ningún tipo de contacto y finalmente la celebración del rito.
Hay escuelas que agregan otra fase, la de tener contactos de ternura física, excluyendo el contacto genital hasta que, finalmente, se pueda llegar a la relación completa.
Durante el rito, pueden asimismo efectuarse visualizaciones tántrico-iniciáticas muy diversas. El hombre puede llegar, a través de diversas visualizaciones, a vivir su propia estancia en el vientre materno y su propio nacimiento.
LOS RITUALES Y LAS POSTURAS DE MAITHUNA
La Yonipuja es la adoración por excelencia. Las mujeres aptas para este rito son las lascivas, hasta las libertinas (pramada), y deben haber superado todo falso pudor. Con frecuencia, oficia la shakti del gurú o la compañera del adepto.
Al comienzo de la adoración, Shakti, se coloca en el centro del mandala, en general un triángulo, símbolo del yoni (genitales femeninos) cósmico, incluido en un círculo. Luego, el sadhaka, le ofrece una bebida afrodisíaca, llamada vijaya (se supone que es una bebida mezcla a base de cáñamo). La intención explícita es erotizar a Shakti al máximo, exacerbando su energía sexual.
Después de haber cumplido el ritual preparatorio, compuesto de mantras y de vocales sin contenido conceptual, empieza la primera parte de la Yonipuja.
La yoguini se sienta sobre el muslo izquierdo del adepto, que comienza a adorar su yoni sakuntala, es decir, no afeitado. El adepto, entonces, unta el yoni con un pasta de sándalo de perfume delicado, así el yoni asemeja a una flor encantadora.
Luego, el adorador le ofrece una nueva copa de vijaya y le pinta el ardhachandra (la media luna) con bermellón en medio de la frente. A medida que el adepto traza la media luna, la pareja toma conciencia de las fuerzas lunares presentes en shakti. Luego Shiva pone las manos sobre los pechos de Shakti, e impregnándose del aspecto maternal de la Shakti cósmica, pronuncia 108 veces la bhagabija (el sonido- raíz de la vulva), que, en general, es hrim.
Al fin, el adorador hace todos los gestos y contactos que puedan excitar a Shakti al máximo: le acaricia largamente los pechos, las nalgas, luego el yoni.
En la Yonipuja, la excitación de Shakti, que se propaga a Shiva, provoca una abundante secreción del fluido, la "esencia sublime", es decir, las secreciones vaginales y despierta las energías sutiles, "pránicas", que ejercen una función esencial en el desarrollo de la puja.
Aquí se sitúa la parte central de la puja. A su vez, Shakti unta el lingam (falo, pene) con la pasta de sándalo, de perfume afrodisíaco y de color azafrán.
El gurú, siempre presente, cuida la correcta celebración del ritual. Sólo entonces, el lingam es insertado en la yoni.
En este rito, la parte esencial depende de la absorción recíproca de la "esencia sublime". Añadiendo sus propias secreciones lubricantes a los líquidos originales, el lingam contribuye a mojar abundantemente el yoni. Los dos fluidos se mezclan y los tántricos creen que la yoguini y el yogui los absorben: Shakti por ósmosis a través de la mucosa vaginal. Shiva, gracias a vajroli.
Durante el Maithuna, la pareja medita sobre la potencia creadora así despertada en el vientre de la mujer y en el hombre y adoran a la Energía Cósmica.
La duración de la unión yoni-lingam no es apurada. Después de la unión ritual, Shiva rinde homenaje respetuoso al yoni, que la yoguini, acostada de espaldas, ofrece a su vista y a su adoración.  El discípulo pone con el dedo un poco de líquido vaginal y hace con él un tilaka, el punto que las mujeres indias llevan en la frente, a su compañera de rito, aún sumida en el éxtasis, así como en su propia frente.
El acharya (oficiante) hace lo mismo; luego la pareja hace una reverencia y lo adora porque su presencia les ha ayudado a controlarse durante todo el ritual y a preservar su carácter sagrado.
Antes de la realización del Maithuna, el adepto traza donde la unión tendrá lugar, un triángulo rojo y, en su centro, el punto-simiente, el bindu. Después, medita sobre el simbolismo del triángulo invertido y del bindu. Luego, repitiendo su mantra, proyecta mentalmente la imagen de Shakti en el triángulo, hasta sentir que la mujer concreta, su compañera en el rito, encarna verdaderamente a Shakti, la energía cósmica femenina.
Después, visualiza su yoni y se absorbe en su significación cósmica en tanto puerta de entrada de toda vida. Se conecta con el potencial sexual de Shakti y luego visualiza el triángulo blanco, con la punta hacia arriba, y lo superpone imaginariamente al triángulo femenino rojo.
El bindu, punto central del triángulo de Shakti superpuesto al triángulo masculino, simboliza la fusión íntima de los principios cósmicos de Shakti y Shiva. El adepto percibe así lo sagrado de la unión de los sexos, mientras repite el mantra que le ha dado el gurú.
Solamente una vez superpuestos en su mente esos dos aspectos de su compañera, ella se acercará y se unirán, después de haber cumplido otros actos rituales sobre ese triángulo, que les recordará su dimensión absoluta.
*Nota del Dr. Sapetti: se ha tomado como base una recopilación de material    bibliográfico relativo al tema, con sus textos incluidos, de Lía Rodríguez de la Vega, a quien se le agradece el rico material, que se irá publicando en partes, debido a su extensión.
Si desea conocer más acerca de este tema, puede consultar la siguiente bibliografía:
- Van Lysebeth, André; Tantra, el culto de lo Femenino, Editorial Urano, Barcelona, 1990.
- Calle, Ramiro A.; Tantra. La vía secreta del amor y la erótica mística, Editorial Sirio, Málaga, 1986.
- Varenne, Jean; El Tantrismo o la sexualidad sagrada, Editorial Kairós, Barcelona, 1985.

miércoles, 10 de mayo de 2017

LA SEXUALIDAD VISTA DESDE EL TANTRA



Relaciones íntimas vistas desde la India
La sexualidad es pura energía
Dentro del hinduismo, la sexualidad es vista desde diferentes aspectos y eso la convierte en un tema amplio y rico de tratar. En esta edición lo abordaremos desde el tantra – quizás su manifestación más conocida – y desde el sikh dharma, religión practicada al sur de la India.
Carla González C.
Pensar en el sexo como un tema separado de la vida cotidiana de las personas, en donde existe muy poco tiempo, espacio y a veces ganas de compartirlo o también como un concepto que a estas alturas está un poco distorsionado por la poca responsabilidad y compromiso que hay en hombres y mujeres es algo comprensible.
Sin embargo, concebir un encuentro íntimo como una herramienta que permite el desarrollo personal y por ende también social del individuo y como un “algo” que contribuye en el ser humano de tal forma que podría incidir en su trascendencia, cambia sin duda la perspectiva del tema. Así al menos lo ven muchas de las manifestaciones religiosas de la India.
Al respecto, el psicoterapeuta e instructor de tantra del colectivo Red Vilu, Cristian Gutiérrez, comenta que la sexualidad vista desde el hinduismo es un tema muy amplio e incluso complejo que puede ser abordado desde muchísimas aristas.
En ese sentido dice que “en el hinduismo tradicional tienden a segregar el tema porque consideran toda unión sexual como un acto sagrado desvinculado de la procreación en sí misma y como una forma de ascensión de la energía”.
Pese a lo anterior, cuenta que existen símbolos sagrados como las esculturas lingam y yoni que representan al pene y a la vagina respectivamente y también la existencia de templos en la India, pero subraya en que el punto más importante es “la sexualidad desvinculada de la procreación y transformada en una energía que puede ser ascendida por medio del traspaso de este fluido hacia arriba a través de los 7 chackras”.
Cristian Gutiérrez menciona que maestros contemporáneos como Osho “hablan mucho acerca de la sexualidad y dicen que es una forma de conectar o de encontrarte con tu espiritualidad”, es decir, ir hacia la sexualidad “provocaría un beneficio a nivel mental y emocional” que se daría en el acto en sí mismo.
Por otro lado, el psicoterapeuta afirma que otro ejemplo de cómo se percibe la sexualidad en la India es la que ejercen los Hare Krishna – rama moderna del hinduismo - de quienes dice que “son muy ascetas en su postura y se juntan sólo para procrear”. Por eso recalca que todo dependerá de la línea de trabajo y la perspectiva, personas y grupos a los cuales se investigue.
Es por esta razón que asevera que es mucho más cercano a nosotros los occidentales el tantra y al respecto menciona que una de sus bases es concebir a la sexualidad “como una unión de polaridades” y es por eso que cuenta que se pueden encontrar ramificaciones de esta manifestación, tales como el white tantra en el cual la práctica sólo consistirá en el contacto de las palmas de las manos, técnicas de respiración y contacto visual, todo sin la necesidad de ser parejas.
Con esta práctica tántrica, asevera, “la pareja se estará retroalimentando magnéticamente sin la necesidad de que haya un coito o una unión sexual”. Aquí no se daría cabida a las uniones homosexuales, pues como explica Gutiérrez, “parten de la base de que hay una polaridad ying y otra yang”.
Otro es el red tantra, el que tiene una clara diferencia con el anterior: es explícitamente sexual. En relación a esta práctica, el terapeuta dice que están incorporadas “técnicas de meditación y la práctica de mantras en parejas, lo que implica una retroalimentación por medio del contacto, los fluidos, los olores, la piel e inclusive el acto sexual”.
Con lo anterior, el terapeuta de Red Vilu es enfático al señalar que definitivamente en aquel lado del mundo la sexualidad es mucho más importante y especial que en occidente. Para explicarlo cita a Osho quien dice que “el origen de los iluminados con un estado de conciencia superior se le dio a gente que por medio de la unión sexual llegaba a puntos de reminiscencia en la cual su mente quedaba en blanco”, siendo este estado el comienzo de la búsqueda de la iluminación en donde la mente no existe.
En occidente el problema es la falta de espacios
Cristian Gutiérrez sostiene que el gran problema en las parejas de este lado del globo es la falta de espacios para relacionarse “y la transformación del vínculo sexual como algo especial al cual puedan dedicarle tiempo, atención y verlo como un arte factible de ser perfeccionado”.
En esta misma línea dice que no es necesario que una pareja practique el tantra todos los días, sino que puede tomarlo como un encuentro que pueda ser llevado a cabo en ciertas ocasiones. La idea es “ser capaz de vivir la experiencia”, dice.
Además, sentencia que no es necesario hacer de éste un encuentro ceremonioso – algo muy común en el mundo hindú – sino que en el caso de los occidentales será más importante trabajar sobre la práctica del acto en sí mismo y de alguna manera, mejorar “la performance”.
De esta forma dice que existen ejercicios que permiten entrenar el autocontrol, en donde se observa la respiración y los ritmos de penetración. También hay maneras de ejercitar la conciencia y hacer de la relación sexual un espacio para unirse a la pareja y generar vínculos que establezcan también un equilibrio en el interior de cada uno.
Siguiendo con los ejemplos, Gutiérrez dice que a los antes mencionados, hay además técnicas de respiración, prácticas de sonidos en base a zumbidos y maneras para estimular los músculos del suelo pélvico, los que permiten vivir otros tipos de orgasmo.
Como se ve, ejercicios hay muchos y todos pueden ser practicados por las parejas siempre y cuando ninguno de sus integrantes se sienta incómodo al realizarlos.
En sexualidad, el trabajo con técnicas de meditación, el uso de mantras y en general la práctica del tantra blanco, permiten tratar padecimientos como la eyaculación precoz, la inapetencia sexual y el reencantamiento del encuentro con la pareja.
Hombres y mujeres son un complemento
Otra visión de la sexualidad puede conocerse a través de las enseñanzas de Yogui Bhajan, maestro de Kundalini Yoga y además Mahan Tantric (gran maestro de tantra) que profesó la religión Sikh Dharma, credo practicado en la región sureña de la India.
Para conocer qué es lo que dicen estas enseñanzas, el instructor de Kundalini Yoga Sat Jiwan Singh, explica que una de sus ideas bases es concebir tanto a hombres como a mujeres como un complemento, o sea, “como opuestos que se atraen y donde no hay dominancia, aunque sí permanecen ideas como las de considerar al hombre como protector y a la mujer como base de la conducción de la relación”.
Además, cuenta que en esta religión “se habla mucho acerca de la mente y de la disposición y la sincronía entre los ciclos sexuales de la pareja”. Es por eso que hombres y mujeres se preparan días antes para el encuentro íntimo, siendo estas últimas las que ganan cierto protagonismo, pues tienen la misión de preparar su mente para volverla permeable a la relación.
En este mismo contexto, la Sikh Dharma también concibe el tema de la energía como algo muy importante en la sexualidad de las personas y en relación a aquello, Sat Jiwan Singh expresa que al momento de un encuentro íntimo, hay un intercambio de ella entre ambos compañeros.
Es así como manifiesta que al ser el sexo una energía tan poderosa, se dice que “distrae, confunde y enreda y hace que la energía individual se desperdigue”, característica que puede incluso permitir que se le considere como “el gran enemigo del espíritu”, no por ser negativo, sino por demandar mucho de cada persona (de allí que algunos grupos más radicales optan por el celibato).
En cuanto a aquel que sostiene relaciones sexuales con muchas personas, la religión Sikh Dharma postula que existirá una clara mezcla de esa energía. Esto la volvería dispersa y poco estable.
Con respecto a la preparación del acto, las enseñanzas de Yogui Bhajan dicen que practicar ejercicios, meditar y alimentarse en forma sana son una buena vía para conseguir una relación sexual “limpia y elevada”. La idea, dice el maestro, es “buscar a dios en el otro”.

sábado, 22 de abril de 2017

EL TANTRA EN RADA TILLY

 CENTRO TANTRA 

PRESENTA UN NUEVO SITIO DE TANTRA PARA MUJERES, HOMBRES Y PAREJAS
BRINDADO POR PROFESIONALES FORMADOS EN EL iNSTITUTO "LAO MAT SU"


TANTRA RADA

UBICADO EN RADA TILLY - CHUBUT Y CON ATENCION EN SEDE RADA TILLY ,
COMODORO RIVADAVIA Y CALETA OLIVIA. POR INFORMES Y CONSULTAS;

por Mail a:    tantrarada@gmail.com
 o al Celular:     54 9 297 537-0753

martes, 4 de abril de 2017

ESTAMOS ATENDIENDO NORMALMENTE EN BUENOS AIRES CIUDAD DE 14 A 20 HS. CONSULTAS Y RESERVAS A mail: masotantra@gmail.com o LLAMAR AL 113 252 5884 O WHATSAPP. NAMASTÉ

lunes, 13 de marzo de 2017

CERRAMOS POR CURSOS Y CONFERENCIAS



ESTAREMOS CERRADOS DESDE EL 15  HASTA EL 31 DE MARZO INCLUSIVE. DEBIDO MI COMPROMISO PARA DAR CONFERENCIAS Y CURSOS FUERA DE BUENOS AIRES. RETOMAREMOS NUESTRA ACTIVIDAD NORMALMENTE A PARTIR DEL 1 DE ABRIL POR LA TARDE. POR CONSULTAS LLAMAR O ENVIAR WHATSAPP AL 113 252 5884. Mail masotantra@gmail.com